Fanfic Es
Fanfics en español

La Esclava Virgen por sergiog30

[Comentarios - 33]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

La Esclava Virgen                                                                                                                           Capítulo 166

 

El General Ferdinando decidió convocar a todos los generales para planear la estrategia con la que pensaban aniquilar al ejército español a su llegada. Todos se reunirían en Santa Ana de Barahona para discutir el tema. El General organizó una cena para recibir a los generales aliados convocados. Después de conseguir esta gran victoria, el general Ferdinando pensaba consagrarse como el primer presidente de la nueva República.

 

El comandante Román Arteaga, hermano mayor del general Ferdinando, decidió apoyar con su ejército a su hermano, con el fin de terminar de una vez por todas con la guerra contra los españoles. Así que llegó a la región acompañado de su esposa doña Yanet. El comandante Román siempre quiso haber sido el líder de los independentistas, pero se resignó a que su hermano lo fuera, y ahora estaba decidido a darle su apoyo para que unificara todas las regiones en una sola patria. Por su parte, la región oriente, estaría de acuerdo a la unificación. El general Benjamín controlaba la región Occidente, y también estaba de acuerdo con la unificación. El general Ferdinando estaba al frente de la región centro y también estaba a favor de la unificación. Solo faltaba el resto de regiones por definir. Sin embargo, Yanet, la esposa del comandante Román, tenía visiones que no sabía interpretar, ella pensaba que eran señales divinas, de algún dios, pero ella no era católica, así que necesitaba buscar la forma de interpretar sus visiones pues en ella veía a su marido Román como el único presidente de la nueva República.

 

No muy lejos de Santa Ana de Barahona, en San Vicente de Usiacurí, deambulaba por las calles un borracho que todos daban por loco. Se trataba del joven Jacobito, quien a pesar de haber sido salvado de morir decapitado, no podía soportar el hecho de haber perdido a su amada Lilibeth, quien se envenenó para morir juntos y continuar una vida en el más allá. Ahora Lilibeth estaba muerta y Jacobito no tenía la compañía de nadie más, y lo peor era que no funcionaba con ninguna otra mujer, por eso él alucinaba con Lilibeth. Lo cierto era que el fantasma de Lilibeth siempre estaba a su lado atormentándolo por haberla dejado tomar el veneno y faltar al pacto de muerte. Don Jacobo se enteró de la vida que estaba llevando su hijo Jacobito, así que decidió ir a buscarlo con la ayuda de César para ver que podían hacer por él. Pero al encontrarlo, se dieron cuenta que estaba desquiciado, que hablaba solo todo el tiempo como si estuviera hablando con la difunta Lilibeth, además de vagar por las calles sucio y andrajoso. Don Jacobo sintió pesar por su hijo, quien había echado a perder su vida de esa forma. La única solución para él era internarlo en un hospital mental donde esperaba que pudieran curarlo algún día. Así que don Jacobo lo llevó hasta un hospital mental y allí lo dejaron internado con la esperanza de que algún día se recuperara.

 

Sonia se encontraba en el establo con su amante John Fernando, pero él había tomado la decisión de terminar con esa relación pues se había interesado realmente en Milena Margarita. Sonia aprovechó la ocasión para comentarle que su atracción por Milena Margarita podría costarle la vida de la misma forma que le costó a su amado Arturo. John Fernando se mostró sorprendido, por lo que Sonia aprovechó para seguir sembrándole la duda. Sonia le comentó que Milena Margarita había asesinado a Arturo y por eso se había convertido en una fugitiva de la justicia, y ahora inexplicablemente estaba libre de toda culpa. John Ferdinando decidió averiguar si realmente Milena Margarita había sido acusada de algún asesinato, y descubrió que sí era cierto, que estuvo en la cárcel y había sido condenada hasta que se escapó de prisión. Todo parecía indicar que Sonia no estaba mintiendo y que por fin había encontrado al asesino de su hermano.

 

 

Darío Campillo le dio cristiana sepultura a su madre doña Zoraida y luego del funeral, María Victoria le dio la noticia de que estaba embarazada. Para Darío era una gran noticia que lo llenaba de inmensa felicidad, pero le preocupaba el hecho de que se acercaba una nueva guerra y no quería que ella corriera el riesgo de perder ese bebé, por eso decidieron marcharse cuanto antes para Europa para que su hijo naciera en un ambiente de paz y tranquilidad. Elvira estaba de acuerdo y se marcharía con ellos para recuperar el tiempo perdido al lado de su hija María Victoria. Don Jacobo pensó que también era mejor marcharse a Europa para retomar sus negocios allá, pues tenía temor que le pudiera suceder algo por haber sido el Virrey en estas tierras. Celestina estuvo de acuerdo en marcharse por prevención, además que Claudia ya estaba en buenas manos, doña Beatriz estaba detenida y Ofelia estaba arrepentida de sus crímenes. A los pocos días, se marcharon en el barco con rumbo a España Darío Campillo con su amada María Victoria, don Jacobo con su amada Celestina y además de Elvira y María Beatriz, quien estaba arrepentida de todo el mal que había hecho y ahora era una nueva mujer con otra visión de la vida. La nana Ana Gregoria decidió quedarse al lado de César y de Claudia para ayudarlos en el cuidado del bebé Gregorio.

 

La nana Gume fue a preparar a Irasema para que estuviera arreglada a la hora de la cena y pudiera conocer a su hija Canela. Pero Irasema le dijo que la tal Canela no era su hija pues ella ya la había visto y no le había generado ningún sentimiento, era una impostora. La nana Gume se sorprendió al escuchar a Irasema. Luego, la nana Gume fue a preparar a Canela, es decir, Violeta Dolores, y Diana Luz se ofreció a ayudarla. Pero ambas se dieron cuenta que Canela no paraba de mirar por la ventana y al ellas asomarse, vieron que Canela no le quitaba la mirada de encima a Maurice, como si se sintiera segura de saber que él estaba cerca, en cambio cuando estaba cerca de Abelino, tenía una actitud de temor y de pánico.

 

Mientras bajaban todos a la cena, don Tito Mancera le preguntó a Abelino cómo había sido la pérdida del hijo de Canela. Así que Abelino le inventó que había tenido un parto difícil y que por eso el bebé había nacido muerto. A raíz de eso, Violeta había perdido la razón y hasta hubo necesidad de internarla en un manicomio. Don Tito le preguntó quién era Violeta, pues él había dicho que Violeta había perdido la razón, o es que acaso Canela en realidad se llamaba Violeta. En eso apareció Carrao para ayudar a Abelino a salir del apuro, y le dijo a don Tito que Violeta era el nombre artístico de Canela, ya que ella sabía ciertos artes malabáricos.

 

Mientras los señores esperaban la cena en el salón principal de la hacienda Mancera, en el comedor de los peones se encontraba Maurice deseando saber cómo se encontraba su amada Violeta Dolores. Pero en eso apareció la joven Erika Gumaro, hija del capataz, y había quedado muy impresionada al conocer al tal Maurice, el gitano. Erika de inmediato supo que ese era el hombre que ella había esperado toda su vida y por eso pensaba conquistarlo.

 

Estela no estaba dispuesta a compartir la mesa con la bastarda, por eso avisó que no bajaría a cenar ni ella ni su prometido Elkin Molinares. Pero don Tito no pensaba aceptar una grosería como esa, así que él mismo le advirtió a Estela que si no bajaba a la cena en honor de su hermana Canela, la sacaría del testamento. Estela no creyó que su padre fuera capaz de cometer tal acto, pero Elkin le recomendó que mejor no se expusiera pues don Tito parecía importarle mucho la tal Canela. Estela aceptó bajar pero se encargaría de mostrarle a la tal Canela que no era bienvenida.

 

Doña Julieta no podía permitir que su marido los obligara a aguantar a la tal Canela, por eso le pidió al capataz Ciro Gumaro que se encargara de deshacerse de Canela, ya que por su culpa había regresado, pero esta vez debía asegurarse de que jamás regresaría. 

Usted debe login (registrarse) para comentar.