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La Esclava Virgen por sergiog30

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La Esclava Virgen                                                                                                                           Capítulo 151

 

Don Alfredo enfureció al saber que Duncan no había encontrado a Violeta Dolores y lo peor era que había dejado escapar a la nana Enelvia. Don Alfredo aún estaba muy débil como para tomar represalias contra Duncan. Su sobrina Dorita había quedado intrigada por la actitud de su tío Alfredo al respecto de una tal esclava Violeta, no entendía por qué tanto interés en recuperar esa esclava. Entonces interrogó a Duncan y él le contó de la eterna obsesión de Don Alfredo por esa esclava. Dorita no pensaba permitir que nadie más se le acercara a su tío, pues ella estaba obsesionada con él y lo quería solo para él, por eso le ordenó a Duncan que al día siguiente, volvieran a buscar a Violeta por todos los alrededores, pero ella dirigiría la búsqueda.

 

César le volvió a proponer a Claudia Patricia que huyeran juntos a un lugar donde nadie los conociera para poder ser felices y rehacer sus vidas. Aunque a Claudia le llamaba mucho la atención la propuesta, en el fondo sentía que debía seguir adelante con su plan de venganza y solo se detendría cuando lograra ver a Haroldo y a su madre humillados en las calles pidiendo limosna. César en el fondo pensaba que la verdadera razón de la venganza de Claudia era que aún estuviera enamorada de Haroldo. Claudia Patricia le pidió un par de semanas para pensarlo. César se marchó un poco decepcionado pues estaba convencido de que ella aún amaba a Haroldo. Amarilis se dio cuenta que Claudia estaba a solas, y se le acercó a reclamarle por tratar de robarle a su hombre. Claudia se sorprendió y le preguntó que quién se creía para hablarle de esa forma. Pero Amarilis estaba descontrolada pues acababa de escuchar como su hombre le proponía que huyeran juntos. Ante el escándalo, Ana Gregoria acudió para saber qué estaba sucediendo. Amarilis le pidió a Ana Gregoria que la apoyara como suegra que era, pues la distinguida esposa del joven Jacobito le estaba robando a su marido y los había escuchado planear una fuga. Ana Gregoria le pidió una respuesta pues ella era la madre de César y no quería que su vida corriera peligro por meterse con ella, que era la esposa del joven Jacobito. En eso apareció Lilibeth y le preguntó a su madre por lo que estaba sucediendo. Claudia aprovechó para marcharse sin dar ninguna explicación. Lilibeth preguntó si era por la relación entre Claudia y César, y Amarilis le dijo que sí. Ana Gregoria no entendía por qué su hija Lilibeth odiaba a Claudia, entonces Lilibeth le confesó que desde hacía muchos años ella era amante en secreto de Jacobito. Todo se estaba saliendo de las manos, así que Ana Gregoria decidió pedirle ayuda a Celestina, quien también se sorprendió al saber de la relación entre César y Claudia. Tal vez ese era el secreto que Elvira conocía sobre César y con lo que pensaba chantajearlo, así que decidió hablar con Claudia para confirmarlo. María Beatriz le preguntó a Lilibeth que por que estaba tan alterada, y ella le respondió que era porque ya estaba comprobado que Claudia Patricia tenía un romance con su hermano César, y necesitaba gritárselo a todo el mundo para arruinar el matrimonio de Jacobito y Claudia. Pero María Beatriz le dijo que a ella nadie le iba a creer por ser la hija de la sirvienta, por eso lo mejor era que todos los descubrieran en flagrancia.

 

El duelo a muerte entre Itsmenia y Rodrigo seguía, los dos eran fuertes rivales y demostraban estar muy preparados para enfrentar grandes peligros, a pesar que ahora Rodrigo había perdido un ojo. Esta vez solo uno de los dos saldría vivo. Rodrigo le dio un golpe fuerte a Itsmenia y ella cayó en la orilla del pantano. Rodrigo aprovechó que ella estaba aturdida por el golpe, para tratar de ahogarla en las aguas del pantano. Itsmenia trató de resistir, hasta que no pudo más. Rodrigo se alegró de saber que por fin se había librado de Itsmenia, aunque tenía mucho que agradecerle por haberle salvado la vida una vez. Pero cuando Rodrigo salía del pantano, fue atacado por un cocodrilo.

 

 

Doña Zoraida le pidió a la dulce María Victoria que la acompañara a dar un paseo por el jardín. Ella se sentía un poco extraña por la actitud de su suegra, pero en un momento no supo por dónde se había metido su suegra. En eso apareció Erwin dispuesto a tomarla por la fuerza. María Victoria sabía que nadie escucharía sus gritos, así que intentó huir, pero Erwin la atrapó entre sus brazos y comenzó a desgarrarle sus ropas hasta que María Victoria alcanzó una piedra y lo golpeó bien fuerte en la cabeza. En ese momento apareció nuevamente doña Zoraida y preguntó qué le había hecho a Erwin. María Victoria le explicó que él había tratado de abusar de ella, y ella lo había golpeado. Doña Zoraida le hizo creer que lo había matado, y si no quería ser condenada a la horca, le recomendaba que huyera y se fuera bien lejos. María Victoria no tenía otra opción en ese momento que huir.

 

Mario Rafael estaba desesperado por regresar para buscar a Violeta Dolores así fuera debajo de una piedra. Liseth se había enamorado de Mario, pero era consciente de que él amaba era a Violeta Dolores. Mario y Liseth decidieron regresar a la hacienda Onassis, pero fueron recibidos por Pantoja, quien con arma en mano, les prohibió el ingreso. Liseth le exigió respeto pues ella era hija de don Aminabad y por lo tanto también era su heredera. Pero en eso apareció Elisina y le informó que su padre había cambiado el testamento y la había nombrado a ella como única heredera, y a ella no le había dejado nada por haber escapado con Mario. Liseth no podía creer que su padre la hubiera dejado desamparada, ahora no tenía a donde ir. Pero Mario le dijo que se tranquilizara pues él no la desampararía.

 

Ahora que Aquilito había recuperado el movimiento de sus piernas, y que su misión con el Virrey había fracasado, Madame Karina había tomado la decisión de marcharse a recorrer el mundo y disfrutar de la fortuna de su amado esposo don Juan Bautista. Para ello se vio obligada a falsificar la firma de Sonia Margarita para poder vender las tierras a don Alfredo. Karina le presentó los documentos a don Alfredo, quien no sospechó nada del fraude, y se realizó el negocio de la venta de la propiedad, que ahora pasaría a manos de don Alfredo.

 

Darío Campillo buscaba pruebas que comprometieran a don Pompilio con los Legionarios de la Santa Cruz, y revisando entre muchos papeles, Darío encontró unos documentos donde se citaba urgente a una reunión, y el papel tenía el sello que identificaba a los Legionarios, esa era la prueba que necesitaba, y con eso esperaba que César se diera cuenta que Pompilio le había tendido una trampa a su padre. Pero cuando se disponía a salir de la habitación, Darío fue sorprendido por doña Irma, quien de inmediato le preguntó qué estaba haciendo allí. Darío le confesó que había encontrado la prueba de que don Pompilio pertenecía a los Legionarios de la Santa Cruz, el grupo traidor al Virrey. Doña Irma se mostró sorprendida y engañada por su esposo, y en ese momento solo tenía dos opciones, o tratar de eliminar a Darío, o hundir a su marido. Lo más fácil era hundir a su marido, por eso le pidió a Darío que le permitiera ser ella quien denunciara a su propio marido ante el virrey.

 

Dorita Bonilla llevó a Violeta Dolores hasta el manicomio y le dio instrucciones a la madre Superiora, Sor Elpidia, de mantener encerradas bajo cualquier precio tanto a Violeta como a Elida Margarita. Dorita se encargaría de realizar unas donaciones muy buenas al final de cada mes para asegurarse que sus dos recomendadas nunca saldrían del infierno donde merecían estar. Sor Elpidia no tenía ningún inconveniente en servirle a Dorita, pues ella había demostrado tener mucho dinero. Milena Margarita se dio cuenta que Violeta Dolores había ingresado también al manicomio, eso le alegraba por un lado pues ahora tendría una amiga, pero por otra parte, le daba temor que le reclamara por haberse metido con su hombre, y lo peor era que Violeta estaba cerca de su fecha de parto, y Milena Margarita era evidente su barriga, que aunque le faltaban dos meses, ya era muy pesada. Milena Margarita se acercó a Violeta, pero se sorprendió al descubrir que no la reconocía.

Elvira abordó a César y le exigió que la hiciera suya, pues tenía deseos de él. César le pidió un poco de compostura pues alguien podría darse cuenta y él sería castigado. Elvira enfureció y lo amenazó con delatarlo ante el Virrey de estar viéndose a escondidas con Claudia, la esposa de Jacobito, pues ella los había visto y estaba dispuesta a armar un escándalo que los perjudicaría a ambos. Jacobito también fue convocado por Lilibeth y todos irrumpieron en los aposentos de César, descubriendo cómo era casi que abusado por la tía Elvira. María Beatriz se sorprendió al descubrir que la mujer que estaba con César, era la tía Elvira. Doña Beatriz no podía creer un escándalo más en la casa, su propia hermana tratando de seducir a un sirviente. Don Jacobo se enojó con María Beatriz por levantar falsos testimonios contra Claudia Patricia. Jacobito les recordó a todos que Claudia esperaba un hijo de él. Claudia Patricia escuchó el escándalo y se acercó para averiguar qué sucedía, y Lilibeth aprovechó para restregarle en la cara que habían descubierto a César teniendo sexo con doña Elvira. Claudia Patricia no podía creer que César estuviera jugando con ella, después de haber confiado en él y de haberle abierto su corazón, no se esperaba esta traición de su parte. Doña Beatriz le reclamó a su hermana Elvira por haberse mezclado con César, que era alguien muy inferior a ella. Así que Elvira estaba dispuesta a confesarlo todo, pero Celestina la detuvo, ella le pidió que no armara un escándalo mayor al contar lo de Claudia y César. Elvira le preguntó que por qué motivo guardaría ese secreto si a ella no le interesaba lo que sucediera con Claudia. Así que Celestina la amenazó con contarle a todo el mundo que ella era la verdadera madre de María Victoria.

 

Haroldo debía cuidar ahora del hijo de su hermana Sandra y de su propio hijo, quien había sido adoptado por Amarildo y la difunta doña Hemilda. Para recuperar su herencia, Haroldo solo debía convencer a Norela de regresar para hacerle creer a un juez que se había cumplido con la condición que había dejado su padre en el testamento, de entregarle la herencia cuando naciera su hijo con Norela. El problema sería convencer a Norela de regresar. Por lo pronto, Sandra se había comenzado a recuperar y necesitaba de alguien que le ayudara a sus cuidados. María Teotistes necesitaba un empleo, por eso Haroldo la contrató. Amarildo contactó a Haroldo y le mostró la lista con los nombres de los Legionarios, así que se pudo dar cuenta a tiempo que Epifanio era un traidor. Haroldo debía conversar con el Virrey para proponerle el trato de un indulto a Amarildo y don Juan Bautista a cambio de la lista de los traidores.

 

Don Alfredo se estaba recuperando cada día más, pero también estaba recibiendo noticias que lo desmotivaban, como el que su sobrina Dorita hubiera metido a Violeta en el manicomio, o ahora que había perdido las propiedades de los Tapias. El esperaba ahora poder quedarse con las propiedades de Aminabad, así como con las de Juan Bautista. Y precisamente Karina tenía ya el documento con la firma falsificada de Sonia Margarita, donde le hacía creer a don Alfredo, que se podría hacer la negociación de las tierras. Don Alfredo firmó los documentos creyendo en madame Karina, y le entregó el dinero correspondiente a su parte de la hacienda. Ahora madame Karina podría irse a disfrutar su vida por todo el mundo, en compañía de Aquilito. Don Alfredo estaba sintiéndose cada vez mejor, y al ver a Tenerife en el patio de su hacienda, se sintió con más fuerzas, pero necesitaba estar bien fuerte para poder tomarla como se merecía la última esclava virgen. Dorita le informó que sus amantes estaban en el manicomio y que debían permanecer allí hasta que murieran, y solo esperaba que él no tratara de salvarlas. Dorita también le tocó el tema de poder ser felices los dos ahora que nadie se interponía. Don Alfredo no amaba a Dorita, pero podía casarse con ella y luego ella podría sufrir un accidente y él heredar todo lo suyo.

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