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La Esclava Virgen por sergiog30

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La Esclava Virgen                                                                                                                           Capítulo 136


 


Kathy había tratado de demostrarle a Fabio que había cambiado y que ahora era una mujer espiritual, con el fin de que cuando su hermana muriera, él la viera con otros ojos y considerara la posibilidad de casarse con ella. Pero en el fondo Fabio solo anhelaba volver a tener noticias de su amada Milena Del Carmen, sin saber que la tenía más cerca de lo que se imaginaba. Por eso Fabio sentía algo raro cada vez que estaba cerca de la tal gitana Miel. Milena del Carmen tampoco podía resistirse estando cerca de Fabio, y en un momento estaban tan cerca que estaban a punto de besarse, para Fabio era como si tuviera a su amada Milena del Carmen enfrente, sin saber que era así. Pero fueron interrumpidos por Kathy, quien quedó confundida al verlos tan cerca el uno del otro. Milena del Carmen le dijo que solo trataba de ayudarlo, pero Kathy no quedó muy convencida.


 


Sady le confesó a Nana Fela que ella era la verdadera madre de Viviana, pero que su padre, el Inquisidor, las había separado al nacer Viviana. Todo porque ella, Sady, siempre amó a un esclavo, y sus padres la habían obligado a casarse con el Inquisidor, quien siempre había estado enamorado de ella. Al casarse él la tomó por la fuerza y quedó embarazada. Pero ella pensó huir con su amante y el Inquisidor ordenó que los capturaran. Cuando los atraparon, ya Viviana había nacido. En castigo, el Inquisidor mandó matar a su amante y a ella la dejó con vida, pero condenada a que nunca podría acercarse a la niña o de lo contrario, la condenarían y moriría apedreada por adúltera. Por eso Sady nunca pudo acercarse a su hija Viviana. Luego conoció a madame Karina y se convirtió en su dama de compañía hasta que cerraron el burdel. Pero todos esos años logró mantenerse oculta en el burdel del pueblo sin que el Inquisidor supiera de su existencia, pero ella si estaba pendiente de la suerte de su hija. Hasta ahora que la tenía más cerca que nunca. Nana Fela se compadeció de ella y le prometió ayudarla a que su hija supiera la verdad, sobre todo ahora que más la necesitaba.


 


María Beatriz se sentía humillada y traicionada por su prometido quien la había engañado con la hija de la sirvienta. Doña Beatriz Fontenegra le reclamó a María Victoria por habérsele metido por los ojos a Darío, un joven de alcurnia y de buena familia. Doña Zoraida estaba furiosa por no haber actuado antes contra la tal María Victoria, ahora parecía que era demasiado tarde y lo más seguro era que María Beatriz quisiera terminar su compromiso con Darío. Doña Beatriz se atrevió hasta a darle una bofetada a la pobre María Victoria y le dijo que era una atrevida, que cómo se le había ocurrido meterse con el prometido de María Beatriz si ella no era más que una simple sirvienta que nunca podría aspirar a un joven como Darío. Pero doña Celestina no se pudo aguantar ante las humillaciones por parte de María Beatriz y Beatriz contra María Victoria, y salió en su defensa. Doña Celestina le recordó a su hermana Beatriz que María Victoria en realidad si tenía derechos, porque no era una simple hija de sirvienta. En eso Elvira interrumpió a Celestina para que no siguiera hablando de más delante de todos los invitados. María Victoria y María Beatriz se quedaron pensando en qué habría querido decir la tía Celestina?


 


María Beatriz pensó que esta era la oportunidad para terminar su compromiso con Darío, a quien no amaba, y quedar libre para Haroldo. Ahora todo dependía de doña Odila, quien debía encargarse de separarlo de la ingenua Alexandra.


 


Mientras doña Olga trataba de calmar a todos los invitados, la malvada Karina se acercó a Violeta Dolores para felicitarla por todo lo que había logrado obtener. Violeta Dolores le dijo que la odiaba por haber traicionado a su padre, y que por su culpa ahora su pobre padre estaba encerrado en unas mazmorras. Karina le dijo que antes debía agradecer porque por ella no lo habían decapitado.


Violeta Dolores le dijo que no le creía nada, y además le iba informando que a ella le correspondía por lo menos la mitad de la fortuna de su padre por ser su única hija. Karina se asustó pues sabía que Violeta tenía razón, y ella podría quitarle la mitad de todo. Así que decidió ir cuanto antes a consultarlo con su abogado, Labrador.


 


Por su parte, Fabio se sentía muy tranquilo y relajado cada vez que estaba en la compañía de la gitana Miel. Ella le brindaba mucha paz interior, y el sentía algo raro cuando estaba a su lado. Como si se estuviera enamorando de ella sin saber que era su amada Milena del Carmen.


 


Celedonio le comentó a su comadre doña Carmen, su deseo de volver a casarse pues no deseaba envejecer solo, y que tenía en mente dos jóvenes muchachas pero que debía decidirse por una de ellas, y deseaba que la elegida le diera ese hijo varón que él siempre había deseado. Para doña Carmen era una sorpresa que Celedonio estuviera considerando casarse con Milena del Carmen, aunque si se llegara a dar esa opción, Milena del Carmen se alejaría para siempre de su hijo Fabio.


 


Marcela le dijo a su amante Abelino que todo parecía indicar que Celedonio se decidiría por Milena del Carmen. Así que Abelino y Yiaffa pensaron en planear la forma de eliminar a Milena del Carmen para que Celedonio finalmente se casara con Marcela.


 


En la hacienda Onassis, Haroldo le volvió a repetir a Claudia Patricia que la seguía amando, y que cada día que pasaba se daba cuenta que ella era el verdadero amor de su vida. Claudia Patricia le propuso que se marcharan lejos donde nadie los conociera y empezaran una nueva vida. Lo único que detenía a Haroldo, era la ilusión de su hijo, pero podía marcharse con Claudia Patricia y venir a visitar a su hijo de vez en cuando, y podría tener más hijos con Claudia. Pero doña Odila no pensaba permitirlo, menos ahora que María Beatriz era nuevamente libre.


 


Elisina le pidió ayuda a Elida Margarita para desenmascarar a Violeta y hacerle pagar por todo el daño que había hecho. Elida aceptó con gusto, pues ella no podía olvidar que por su culpa Mario la había dejado plantada en el altar. Así que Elida se acercó a Violeta y le aseguró que por más que ahora tuviera un marido millonario, ella no descansaría hasta hacerla pagar por haberse interpuesto en su camino.


 


Don Alfredo comenzó a sentirse un poco mal de salud, por lo que le pidió a su esposa Elida que se marcharan. Elida le aseguró a Elisina que seguirían conversando. Don Alfredo estaba preocupado porque nuevamente había aparecido el dolor de cabeza, y tenía miedo que ya no le estuviera funcionando las infusiones que le preparaba Nana Enelvia.


 


Al llegar nuevamente al palacio del Virrey, doña Beatriz continuó insultando a la pobre María Victoria y le pidió que se marchara de la casa. Ana Gregoria no entendía lo que estaba sucediendo. Celestina salió nuevamente en defensa de María Victoria y le dijo a Beatriz que María Victoria tenía los mismos derechos que María Beatriz. Todos quedaron sorprendidos en la mansión. Lisbelia, el ama de llaves, recordó que había escuchado a doña Celestina rezar y pedir por su hijo, quizá se refería a su hija, y en realidad María Victoria sea hija de Celestina y no de Ana Gregoria. Muy pocas personas sabían quién era la verdadera madre de María Victoria, Elvira. Pero con el interés de ganar la confianza de doña Beatriz, Lisbelia fue a comentarle que estaba convencida de que María Victoria era hija de Celestina pues la había escuchado rezar en la capilla y pedir por la salud de su hijo. Pero Beatriz sabía que María Victoria era hija de Elvira, y que el hijo de Celestina había sido asesinado al nacer, entonces, a qué hijo podría estarse refiriendo Celestina? Si el hijo de Celestina no estaba muerto, significaba un peligro para Doña Beatriz de Fontenegra.

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