Fanfic Es
Fanfics en español

La Esclava Virgen por sergiog30

[Comentarios - 33]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

La Esclava Virgen


Capítulo 118


 


Don Pedro Arango de La Palma no tenía ninguna intención de vender la hacienda que había heredado de Arturo de los Díaz. Ese era un gran problema para Madame Karina quien tenía la intención de ganar una gran suma de dinero con don Alfredo Linares. Pero si don Pedro no firmaba el documento donde estaba de acuerdo con la venta, el negocio se echaba a perder. Por lo pronto Karina había encontrado en el nuevo peón, John Fernando, su juguete de entretenimiento. En cambio don Pedro Arango tenía planeado organizar el compromiso de su hija Sonia Margarita con el Conde Javier Ortigoza. Para don Pedro no habría mejor cura para su hija Sonia Margarita que un buen matrimonio. Solo que Sonia Margarita había comenzado a sentir cierto interés por conocer al nuevo peón John Fernando.


 


Sady estaba trabajando en la Hacienda de don Alvarito de La Plata como colaboradora de nana Fela. Pero Sady había demostrado demasiado interés por Viviana, por saber de ella y saber si Orlandito la trataba bien. A nana Fela le parecía muy extraño esa fijación de Sady por Viviana, por lo que le preguntó si la conocía de antes. Pero Sady trató de disimular para que no supieran la verdad. Sady debía esperar el momento adecuado para contarle la verdad a Viviana. Mientras tanto, Viviana no sabía que más consejos darle a Rosa Angélica para que tratara de ser feliz. Rosa Angélica se sentía muy cómoda cuando está en compañía de Juan Carlos, puesto que él la trataba de una forma muy especial, como a ella le gustaría que la tratara Alvarito. Pero Rosa Angélica se había dado cuenta que ahora Alvarito no se separaba de la esclava Tenerife. Viviana pudo notar que Rosa Angélica estaba feliz en compañía de Juan Carlos, y tenía miedo que su amiga se fuera a enamorar de él, pero si eso llegara a suceder, Viviana la apoyaría. Después de todo, a Alvarito no le interesaba para nada Rosa Angélica, en cambio Juan Carlos estaba ganándose poco a poco el corazón de Rosa Angélica. Alvarito se acercó a Tenerife y le ofreció una bebida. Tenerife estaba un poco confundida pues no entendía por qué el dueño de la Hacienda tenía tantas atenciones con ella, si estaba casado con la señora Rosa Angélica. Por eso Tenerife le pidió a don Alvarito que fuera claro con ella y le dijera si tenía intenciones de tomarla por la fuerza al igual que don Alfredo. Pero Alvarito le dijo que él jamás haría una cosa semejante, pues  él solo deseaba conocerla mejor y que ella le diera la oportunidad de mostrarle lo que él podía sentir por ella. Catalina estaba furiosa de los celos que sentía de ver a Alvarito muy cerca de la esclava. Por eso tenía pensado ponerla en su sitio en la menor oportunidad.


 


Don Aminabad le confesó a Violeta Dolores que había sobrevivido al naufragio del barco en el que viajaba a Europa, pero estuvo muchos meses perdido en altamar hasta que llegó a una isla y después a Europa, y estuvo otro par de meses hospitalizado, y cuando tuvo fuerzas suficientes, decidió regresar a estas tierras para recuperar su hacienda y sobre todo a su amada esposa, a quien nunca pudo olvidar a pesar de todo lo que pasó. Violeta aún no salía de su asombro, ella no lo podía creer. Don Aminabad le contó que como su esposo, intervendría ante el Virrey don Jacobo, quien era su amigo personal, para pedir que la dejaran libre, aunque lo único complicado era por la muerte de la tal Herminia. Ahora Violeta Dolores no sabía qué hacer, su primer esposo estaba vivo y si ella salía de prisión, tendría que ir con él, su legítimo marido. Don Aminabad se enteró de su embarazo y le preguntó que quien era el padre de ese hijo. Violeta Dolores decidió confesarle que se había casado con otro hombre creyendo que él estaba muerto, y su segundo esposo la había dejado embarazada. Don Aminabad estaba muy furioso de saber que otro hombre le había robado la virtud de su amada Violeta, pero no estaba dispuesto a perderla. Así que le dijo a Violeta que de ahora en adelante todo el mundo debía creer que el hijo que ella estaba esperando, era de él, porque de lo contrario, el Inquisidor la condenaría por adúltera. Violeta Dolores se dio cuenta que Aminabad tenía razón.


Amarildo aceptó casarse con doña Hemilda. Ella pagó su carta de libertad y ahora Amarildo era un hombre libre. Aunque estaba bajo la vigilancia de los Legionarios de la Santa Cruz. Doña Hemilda había visto en Amarildo un hombre humilde y de buen corazón, por eso confiaba en que si a ella le llegara a pasar algo, Amarildo cuidaría de su hijo. Amarildo también estaba sorprendido de que doña Hemilda tuviera un corazón tan noble como para adoptar un niño, aunque fuera hijo de la malvada Elida Margarita y el difunto esposo de Hemilda, Richard.


 


Otra que estaba ansiosa por casarse era Claudia Patricia. Ella sabía perfectamente que su pasado no podía llegar a oídos del Virrey ni de doña Beatriz Fontenegra, su futura suegra, ya que si ellos descubrían que ella era la concubina del Virrey y que le parió un hijo, y que además fue amante del esclavo, cancelarían la boda de inmediato. Liliguty se dio a la tarea de investigar quien era en realidad Claudia Patricia pues ella quería evitar a toda costa esa boda. Liliguty amaba demasiado a Jacobito como para aceptar tener que compartirlo con la tal Claudia. Así que Liliguty descubrió el terrible pasado de Claudia Patricia, su primer matrimonio con Rodrigo, su relación con Amarildo, que fue la concubina de Haroldo y  el hijo que no sabían de quien era. Al saber esto, Liliguty se lo contó todo a Jacobito para que cancelara la boda. Pero Jacobito le dijo a Liliguty que podían utilizar esa información para tener a Claudia Patricia de su lado. Jacobito y Liliguty sabían perfectamente que ninguna otra mujer había aceptado casarse con Jacobito, y también sabían que Jacobito era impotente con cualquier otra mujer diferente a Liliguty, por eso, Jacobito pensaba aprovechar y casarse con Claudia Patricia, pero chantajearla con la información que sabían de ella. A cambio ella debía aceptar la relación de Jacobito con Liliguty y fingir que eran un matrimonio feliz.


 


Don Aminabad trató de interceder ante el Virrey pidiendo la absolución de la condena contra su esposa Violeta Dolores. Pero la ley la manejaba el Inquisidor, quien tenía pruebas de que Violeta era la culpable del asesinato de la señora Herminia. Aquilito trató de refutar esas pruebas pues solo eran los testimonios de Karina y Arlenis, y ambas odiaban a Violeta Dolores.


 


Celestina trató de darle consejo a su ahijado César. Ella le dijo que no se fuera a fijar en una mujer que estuviera por encima de él, menos en Claudia Patricia que era la prometida de Jacobito. César le confesó que si se había llegado a interesar en ella, hasta que supo que era la prometida de Jacobito, y una mujer capaz de querer casarse con Jacobito, no podía ser una mujer buena, solo una interesada en tener fortuna y posición. Celestina estaba más tranquila de saber que a César se le había pasado la idea de fijarse en Claudia Patricia, aunque él tenía todo el derecho de fijarse en quien él quisiera, pero a Celestina le dolía mucho que él no pudiera tener todo lo que se merecía por ser el verdadero primogénito, el primer nieto de Galende, ya que en realidad, César era hijo de Celestina, y por tanto, le correspondía ser el heredero de la fortuna. Lamentablemente Celestina había quedado embarazada de un esclavo y su padre se opuso a esa relación, enviando a Celestina a una Hacienda para esconderla. Cuando parió su hijo, don Galende dio la orden de mandarlo bien lejos. Pero la nana Ana Gregoria decidió esconderlo y quedarse con él. Por eso todos creían que César era hijo de Ana Gregoria.


 


Cuando todo parecía estar perdido para Violeta Dolores, apareció Melvin, quien se había enterado que Violeta Dolores sería ejecutada como castigo por el asesinato de Herminia. Melvin sabía perfectamente que Violeta Dolores no había asesinado a su hermana Herminia, él creía haber sido él mismo el asesino de su hermana, por eso se armó de valor y le confesó a Aquilito que él había sido quien había asesinado a su propia hermana Herminia por defender a Violeta Dolores. Aquilito estaba seguro que con la confesión de Melvin, Violeta Dolores quedaría en libertad de inmediato.

Usted debe login (registrarse) para comentar.