Como gritarle al amor y no ser escuchado. por Hollie
Summary:

Duele, gritarle al amor y no ser escuchado.


Mi nombre es Maríe Simonie Lafré, tengo 21 años y después de vivir toda mi vida atrapada en los estereotipos familiares, a mis 20 (un año atrás) me atrevo a arriesgasme y a salir a hurtadillas de ellos. Enamorándome de un idiota. Que me robó y dañó cuanto le permití hacerlo.


Dicen que el Valiente vive hasta que el cobarde quiere. Puesta esta cobardía mía se acaba a partir de ahora.


Permiteme contarte cómo me enamoré y cómo descubrí que puedes amar sin ser amado.


CategorŪas: ORIGINALES Personajes: Ninguno
Generos: Drama, Romance
Advertencias: Lemon, Muerte de un personaje
Desafio:
Serie: Ninguno
CapŪtulos: 4 Finalizado: No Numero de palabras: 3108 Leido: 178 Publicado: 29/11/2017 Actualizado: 07/01/2018
Story Notes:

Será una historia breve.

1. C1. Otra vez Diciembre por Hollie

2. C2. Primero Sergio después Alion por Hollie

3. C3. Brevedad por Hollie

4. C4. Bonito desastre y Sexo por Hollie

C1. Otra vez Diciembre por Hollie

Y otra vez había ese nerviosismo que causaba cosquilleo en mi estómago, no eran mariposas sino nauseas, pero de las buenas. No dejaba de rondarme el pensamiento "Tendré una cita!", de nuevo junto a él llegaron la emoción, los nervios y las preocupaciones por lucir bien, arreglarme, gustarle, usar mi arma secreta y dejarlo sin palabras al mirarlo. " Usaré un vestido " pensé y cuando me vea caerá rendido, babeara y me reiré por nervios. "Tendré una cita!". Ya viene Diciembre, el invierno se anuncia, de nuevo me siento emocionada y torpe por salir. El frío me hace desear un abrazo. Ya ves, otra vez siento emociones por verme con alguien, no estoy mal o dañada, otra vez vuelvo a las andadas. Como diría mi familia paterna, he vuelto a salir de pesca.


Otra vez viene Diciembre, veré las decoraciones navideñas por doquier, el clima frío me obligará a usar un suéter enorme y poco sensual, otra vez se helarán mis dedos y mis mejillas, mis labios se partirán y mi nariz estará roja. Lo ves, sigo los pasos del año pasado. " Tendré una cita".


Otra vez, otra vez y otra vez. Puedo hacerlo cuantas veces lo quiera o desee, pero no he querido hacerlo hasta hoy, quiero salir del oyo que cabé cuando me enamoré de ti en el anterior Diciembre, cuando tus manos y tu aliento calentaban mis helados dedos, tu cuerpo y brazos me cubrían de calides y calor. Aquel helado Diciembre en que tus labios tocaron los míos, y me sentí a morir de emoción, hacían siglos que no besaba a alguien y fui tan torpe aquellas vez. Sin embargo sonreiste y dijiste " Otra vez", te acercaste y me besaste.


Me abrazabas y con tus palabras susurradas a mi oído me contabas historias, tu historia y lo tanto que yo te gustaba, me hiciste amar tu voz y tus besos en mis mejillas y cuello.


Aun recuerdo cuando me viste con mi no atractivo suéter gigantesco, en lugar de burlarte o decir algo tonto, me abrazaste y dijiste "Luces tan adorable". Porqué me enamoraste en un Diciembre que parece fue ayer, otra vez vuelvo a llorar al recordarte, caí muy fácil.


Otra vez viene Diciembre, otra vez vendrá y se irá como siempre, pero esta vez lo haré sin palabras de ti. Sin ti. "Tengo una cita". En el mismo mes que hace meses te confesé mis sentimientos por ti. Tengo un cita, con el mismo chico con el que me dijiste: " No hagas lo que no quisiera que te hagan". Eso fue cuando me amabas, no, mejor dicho cuando yo te amaba y a ti solo te gustaba. Tengo una cita, pero como moriría porque fuera contigo! Diciembre duele tanto. El frío duele tanto, la soledad duele en verdad pero me duele más saber que amar a alguien no te asegura ser amado por la otra persona.


Otra vez Diciembre y los recuerdos me invaden, procuró no buscarte pero término haciéndolo pero ahora tu eres quien me evita. Duele amar y no ser amado. Duele, en verdad duele, gritarle al amor y no ser escuchado.


Soy Maríe Simonie Lafré y me enamoré hace un año, sin embargo en menos de cuatro meses mi persona amada comenzó a romperme el corazón sin piedad. 


Amar también duele.

C2. Primero Sergio después Alion por Hollie

Los modales son la carta de presentación del estatus económico y el nivel de educación que posees. Cuando eres pequeño tus modales y comportamiento ante las amistades de tus padres puede ser sin importancia o todo lo contrario. Mi caso fue este último, donde a diferencia de otros infantes de mi edad yo no podía moverme, hablar y por poco respirar sin autorización. Me sentí durante tantos años como un perro, decorada y vestida con ropas y joyas hermosas pero que solo servía como un medio para exhibir la estabilidad económica de mis padres. En un mundo de opresión, reprimendas, soledad y apariencias cualquier vestigio de calidez puede confundirte y destrozarte. Varías veces me pasó.


Conformé creces los roles de género se vuelven más importantes y el concepto de belleza o atractivo toma relevancia en la vida. Yo lo consideró una estupidez. No soy una mujer hermosa o atractiva a mi parecer, sin embargo muchas veces me lo han dicho. Aduladores y falsos. Principalmente porque soy alta, delgada, de tez morena clara, cabello ondulado y castaño, de personalidad "dulce". Más bien he sido insegura, sumisa, miedosa, dejada y obediente. En una sociedad machista una mujer así es hermosa y una joya. Ironico. Teniendo que vivir situaciones de acoso, abuso y maltrato físico, emocional y psicológico por parte de hombres que intentan aprovecharse. Hay una frase que mi padre siempre repite y dice así: "Lo que le pasa a una mujer es porque ella se lo provocó/buscó". Estúpido pensamiento y percepción.


De ser una persona pase a ser un objeto que observar, presumir, juzgar, herir, un perro y una muñeca que lucir, y de la cual tirar de una correa. Las apariencias y el que dirán agobió durante años mi vida. El cumplir expectativas ajenas, imponerme ser otra persona, negarme y callarme mis gritos de dolor, no fueron momentos agradables. Fui yo siendo otra. La ideal, educada, amable, aplicada, obediente, afeminada, pudorosa y reservada. Su hija amada y aprobada por la sociedad. Fui lo que ellos querían, llorando en las sombras y a solas. Conforme pasaban los años las expectativas se volvieron más altas, y yo era cada vez más suprimida.


Hasta que un día lo conocí, él era amigo del novio de mi mejor amiga, y apenas teníamos 14 años.


Sergio Aloin Daleem Ulsini, ese es su nombre, ese es él.


Que cómo lo conocí. El sistema escolar se encargo de eso. Claro, además de vivir en las cercanías a las escuelas más grandes y antiguas de la zona, sin darnos cuenta, estuvimos cerca del otro desde pequeños. Conocí su nombre por primera vez a la edad de 11 años, coincidimos en salón de clases, pero eramos polos opuestos desde ese entonces. Yo la aplicada, tímida, solitaria y rara chica que no le gustaban los niños a diferencia del resto de sus compañeras; y él, el juguetón, desobediente, de calificaciones promedio, que aprovechaba cualquier oportunidad para no trabajar en clases y jugar. Tan distintos, que eso nos llevo a conocernos, o al menos a mi me hizo conocer su nombre. Por ser como fui la profesora siempre que asistía a alguna junta o llamado a la dirección me pedía que le hiciera una lista de los que no trabajaban, se levantaban de sus asientos y/o solo jugaban. Y su nombre casi nunca falto en cada ocasión, en fin, conocí erroneamente su nombre por boca de otros para anotarlo en una lista "negra". Digo erróneamente porque me dijeron que su nombre era Sergio y su apellido Alion. Grave error, como jugar al teléfono descompuesto. Así que primero lo conocí como Sergio.


Pasaron los años y no volví a saber de él, aún cuando seguimos estudiando en un mismo instituto. Solo cuando teníamos 14 años, fue la primera vez que en verdad nos vimos, cuando el novio de mi mejor amiga llevo a dos de sus amigos hasta la puerta de mi salón. Evidentemente si mi amiga salia yo también lo haría, íbamos a todos lados juntas.


Entonces él me vio, le sonreí levemente por cortesía y me giré en dirección a mi amiga. Tengo que admitir que no le presté atención, era el chico que conocía por nombre y el que todo mundo conocía por su reciente suspensión de la escuela. Otro chico más, otro amigo del novio de mi amiga, otro y no más. Otro que comenzo a frecuentar la entrada de mi salón, sin una razón aparente.


Grande fue mi sorpresa cuando me entere que yo era parte de esa razón. Incluso que no asistía o salía de sus clases para verme, aunque nunca iba solo siempre acompañado por algún amigo, merodeando mis rutas dentro del instituto para casualmente encontarnos, saludarme o detenerme a charlar.


Con el tiempo diversos sucesos ocurrieron: se me declaró y pidió que fuera su novia, lo rechace por temores. Sin embargo el no perdio el tiempo, rechazado por mí a la semana ya tenía una novia: Jade. 


Parecía restregarla en mi cara, sin embargo yo continuaba con mi vida aun cuando sintiera extraño verlos junto. Rara vez hablabamos a través de mensajes, asi me enteré por él que al mes había terminado con Jade, fui dichosa y creí tendría otra oportunidad, cuando a mis espaldas algo grande se ocultaba. Sergio había besado a Elena, mi mejor amiga y novia de su amigo, en una borrachera. La idiotez ya estaba grabada en él.


Su retomada conquista por mi estaba a punto de irse al inodoro, y surgiendo en mi un complejo de inferioridad ante Elena. 

C3. Brevedad por Hollie

Si se preguntan qué hice cuando me enteré que el chico que me gustaba besó a mi mejor amiga y él muy fresco continuaba cortejandome. Bien, se los diré: Lo mandé al Diablo con todo el enojo que había en mi ser. Elegí a mi mejor amiga, Elena, en lugar de Sergio. Pero eso no significa que dejara de gustarme, solo me dolía haber sido engañada, por esa época aun no lo amaba. Votarlo como opción de pareja resultaba fácil.

Los primeros meses después no pudieron evitarse los encuentro en fiestas de cumpleaños o convivios, mi círculo de amigos se había extendido coincidiendo con el suyo. Nunca perdiendo la oportunidad de lograr algo conmigo, aunque sea un beso o un abrazo invasivo. Yo tenía 14 años.

En la educación media superior volvimos a entablar contacto, no lo pude evitar, me seguía gustando. En enero, y a nuestros 15 años, me volví su novia, muy a mi pesar solo era la chica en turno. Nada especial, o tú qué opinas? Mi primer beso dado fue con él. Torpe e inexperta, Sergio intentó enseñarme a besar, se volvió mi maestro en besos, y más de una vez lo hice reír por ello. Vaya, que explicar teóricamente cómo besar no es fácil de hacer, eso le tocó a él pues en la practica yo no entendía la formula.

Pero la "relación" culmino a la brevedad. Solo llegué a verlo de cuatro a seis ocasiones. Un mes después de iniciar la "relación", vía mensajes, me pidió que nos diéramos "un tiempo" para que yo conociera a más personas y tomara experiencia. Supongo él quería ir rápido y a mi ritmo no le convenía. Acepté de mala gana, no tomándole importancia en el momento. Conforme paso el tiempo ilusamente creí que volveríamos en unas semanas, después en meses y al final entendí que su "tiempo" era una forma "cortes" de terminar conmigo.

Alguna vez leí en internet una imagen que decía así:

"El vamos a darnos un tiempo tiene nombre, apellido y ya se la cogió."

Casualidad? Nada de eso. Actualmente sé que por esa época, cuando ambos teníamos 15 años, se enamoró perdidamente de otra chica que solo le rompió el corazón. Ella sí fue su novia oficial, lo sé, él me lo ha dicho. Lo cual me hace cuestionar: qué fuimos el resto.

Continuaron pasando los meses, cegada por la esperanza siempre procuraba encontrarnos. Vivíamos a 15 minutos de distancia caminando, cómo no iba ser posible encontrarnos. Pasaron los años y nunca pasó, perdí la esperanza e interés por él. Nunca te ha pasado que te gusta alguien y a tus ojos parece el ser más perfecto y bello del universo. Solo cuando deja de gustarte te preguntas "qué le ví o porqué me gusto". Así me sucedió.

La ruta larga que tomaba del instituto a mi hogar era para encontrarme con Sergio. A tal punto de volverse mi ruta fija sin embargo al dejar de gustarme solo la usé cuando no quería llegar pronto a mi hogar, y si el destino me odia quizá en esta fue la ocasión en que me lo grito en la cara.

Justo cuando ya no me gustaba Sergio, coincidimos, nos vimos, en aquella ruta de autobús. Él iba caminando por la calle y yo viendo por la ventana del autobús, nuestras miradas coincidieron por menos de un minuto, lo suficiente para reconocerlo y correr la cortina de la ventana para no vernos más. Ya no tenía importancia vernos, ya no deseaba verlo más, no había razón para continuar mirando por la ventana. Por eso corrí la cortina y terminé el contacto visual. Di el punto final a lo que antes fuimos.

~*6 años después*~

Finales de Julio. 19 años.

Volvimos a entablar contacto. Eramos dos conocidos volviéndonos a conocer. Recuerdo que oficialmente comenzamos a frecuentar conversación cuando obtuvo sus resultados de la universidad. Había logrado entrar a la misma universidad que yo, pero en diferentes facultades. Algo que le sorprendió pues parece ser creyó iríamos en la misma facultad, estudiando la misma carrera. Error.

A partir de aquí es cuando inicia mi enamoramiento. Si te preguntas porqué te conté lo anterior, la verdad, lo creí necesario. Conocer toda la historia puede ayudarte a entender mejor el final de esta, algunas veces en el pasado hay pistas que te revelan parte del futuro. No me crees? Ya lo verás... Cuando te cuente cómo me enamoré de Alion. La otra versión de él mismo que me mostró.

C4. Bonito desastre y Sexo por Hollie

Criada y creciendo sola, mi familia podía estar físicamente conmigo pero no emocionalmente. El amor no se compra con lo material, es una lección que jamás a entendido mi familia.


Donde la materia sobra y lo emocional falta, cuál creen es el punto débil y certero para enamorar a una solitaria: Palabras dulces, adulaciones, atención, mimos, valía, respeto por las decisiones propias, calidez, seguridad, etcétera. Todo lo que no tuve en el hogar él pareció dármelo tan natural que fue solo cuestión de tiempo para que clavara sentimientos en mí, tales como felicidad, dicha, vergüenza, emoción, cariño y un querer peculiar. Nunca me salve de sentir las dichosas "mariposas en el estómago" cuando se trataba de él. Pero eso ya es spoiler, volvamos al punto de inicio.


Él y yo eramos dos personas volviéndonos a encontrar, conociéndonos sin contar el pasado. Nuevas personalidades frente a frente.


Recuerdo que siempre hubo propuestas para salir, las cuales rechacé. Mi falta de tiempo y dinero me privo ciertos lujos, la estabilidad económica de mis padres se había ido por la pendiente. Ya no había lujos pero si estragos de aquella vida.


Sergio Aloin Daleem Ulsini supó como atraparme y, aun cuando me resistí, lo logró. Recuerdan que lo conocí como Sergio, cuando volvimos a frecuentarnos él me pidió que lo llamara por Aloin. Por esos días lo consideré un nombre raro al igual que él mismo. 


Aeste punto nuestra comunicación solía ser casi nula, es decir, podíamos enviarnos un mensaje y responder horas y días después, ambos lo hacíamos y no había problema. No teníamos una necesidad o urgencia por saber del otro; lo diré desde mi perspectiva, no había un interés especial. Era conversar con un amigo, un viejo conocido. Sin embargo todo cambio cuando empezaron los cumplidos e invitaciones de Aloin. Su interés anormal para una "amiga" (yo) y mi creciente interés por él a tal punto de llegar a llamarlo, cuando tenía tiempo disponible, empeoraron las cosas.


Aquellas llamadas recuerdo hacían que me moviera de un lugar a otro o "bailara" en un mismo punto, eran los nervios, mientras escuchaba sonar el celular conectando mi llamada a su número. Te preguntare: Has sentido el nerviosismo que causa llamar a la persona que te gusta sin ningún motivo o razón que solo escuchar su voz, saber de su día o cómo está?


Pues confieso que para mi fue abrumador y necesario. Sentía que no podía respiraba y el aire sólo volvía a mis pulmones cuando la llamada no entraba o él no respondía. Suspiraba, me estiraba o apoyaba en algo, tomaba valor y volvía a llamarle. Fui tonta y persistente de principio a fin. Pensaba "Vale, que todo intento merece una segunda oportunidad y esto lo merece". Aún si sentía que me moría del miedo y de los nervios, pero nada importaba cuando escuchaba a Aloin decirme "Hola preciosa". Dios, el mundo podría irse al carajo después de escucharlo llamarme así, con solo eso me robaba una sonrisa, sentía levemente lo que llaman " mariposas en el estómago ", reía por vergüenza y apuesto que mis mejillas se teñían por sus palabras. Esas llamadas fueron como escucharlo susurrarme al oído, de 30 minutos podíamos pasar hasta 3:30 hrs charlando, vaya que eramos un desastre pero uno bonito.


En el verano que cumplí 20 años recuerdo que al soplar las velas pensé " ya puedo tener sexo", creí que si iniciaba mi vida sexual activa a esta edad (misma en la que inicio la de mi madre) cuando se enterasen no habría problemas tan grandes ya que ella también lo hizo. Éste fue mi razonamiento para salvarme de los prejuicios y señalamientos que pudieran hacer mis padres. En fin, al soplar las velas lo único en que pensaba y desee fue SEXO.


Obviamente no lo haría con cualquiera. Ustedes ya saben una pequeña parte de mi vida, como fui criada y viví mi infancia, ahora les comparto otro hecho importante. Durante cuatro años fui abusada sexualmente por un hombre 30 años mayor, así que lo llamado "virginidad" muy posiblemente ya no estaba conmigo.


"Virginidad"


Un termino tan arcaico que tiene siglos en el vocabulario de la gente. He hablado con muchas mujeres sobre este tema y encontrado, aun en esta época, casos donde una mujer "Virgen", es decir con un HIMEN intacto, vale más que una mujer que ha iniciado su vida sexual antes del matrimonio.


Por ejemplo, el caso de Julieta que al enterarse su padre que ella ya no era "virgen" la insulto y grito frente a ella y su madre: "Para mí tu ya no vales nada". Me destrozó el corazón, al punto de preguntarme: Vale más un HIMEN que un ser humano? Al escuchar las palabras de Julieta imagine a mi padre diciéndome lo mismo, suena a su estilo, y dolió demasiado.


Los prejuicios, miedos y consecuencias eran un asunto. Otro que después del abuso sexual ningún hombre me atraía, me causaban repulsión a tal punto de no tolerar su tacto.


Quería tener sexo, sí, pero nadie me atraía sexualmente. Grave inconveniente. Llegando a considerar dos opciones: 


1) Acostarme (tener sexo) con un amigo de mi entera confianza.


2) Acostarme con alguien que de verdad, en serio, me gustara y quisiera.


Te diré que ambas sucedieron, pero cuál crees que paso primero?


 

Esta historia archivada en http://www.fanfic.es/viewstory.php?sid=71985