Como gritarle al amor y no ser escuchado. por Hollie
Summary:

Duele, gritarle al amor y no ser escuchado.


Mi nombre es Maríe Simonie Lafré, tengo 21 años y después de vivir toda mi vida atrapada en los estereotipos familiares, a mis 20 (un año atrás) me atrevo a arriesgasme y a salir a hurtadillas de ellos. Enamorándome de un idiota. Que me robó y dañó cuanto le permití hacerlo.


Dicen que el Valiente vive hasta que el cobarde quiere. Puesta esta cobardía mía se acaba a partir de ahora.


Permiteme contarte cómo me enamoré y cómo descubrí que puedes amar sin ser amado.


Categorías: ORIGINALES Personajes: Ninguno
Generos: Drama, Romance
Advertencias: Lemon, Muerte de un personaje
Desafio:
Serie: Ninguno
Capítulos: 2 Finalizado: No Numero de palabras: 1474 Leido: 22 Publicado: 29/11/2017 Actualizado: 07/12/2017
Story Notes:

Será una historia breve.

1. C1. Otra vez Diciembre por Hollie

2. C2. Primero Sergio después Alion por Hollie

C1. Otra vez Diciembre por Hollie

Y otra vez había ese nerviosismo que causaba cosquilleo en mi estómago, no eran mariposas sino nauseas, pero de las buenas. No dejaba de rondarme el pensamiento "Tendré una cita!", de nuevo junto a él llegaron la emoción, los nervios y las preocupaciones por lucir bien, arreglarme, gustarle, usar mi arma secreta y dejarlo sin palabras al mirarlo. " Usaré un vestido " pensé y cuando me vea caerá rendido, babeara y me reiré por nervios. "Tendré una cita!". Ya viene Diciembre, el invierno se anuncia, de nuevo me siento emocionada y torpe por salir. El frío me hace desear un abrazo. Ya ves, otra vez siento emociones por verme con alguien, no estoy mal o dañada, otra vez vuelvo a las andadas. Como diría mi familia paterna, he vuelto a salir de pesca.


Otra vez viene Diciembre, veré las decoraciones navideñas por doquier, el clima frío me obligará a usar un suéter enorme y poco sensual, otra vez se helarán mis dedos y mis mejillas, mis labios se partirán y mi nariz estará roja. Lo ves, sigo los pasos del año pasado. " Tendré una cita".


Otra vez, otra vez y otra vez. Puedo hacerlo cuantas veces lo quiera o desee, pero no he querido hacerlo hasta hoy, quiero salir del oyo que cabé cuando me enamoré de ti en el anterior Diciembre, cuando tus manos y tu aliento calentaban mis helados dedos, tu cuerpo y brazos me cubrían de calides y calor. Aquel helado Diciembre en que tus labios tocaron los míos, y me sentí a morir de emoción, hacían siglos que no besaba a alguien y fui tan torpe aquellas vez. Sin embargo sonreiste y dijiste " Otra vez", te acercaste y me besaste.


Me abrazabas y con tus palabras susurradas a mi oído me contabas historias, tu historia y lo tanto que yo te gustaba, me hiciste amar tu voz y tus besos en mis mejillas y cuello.


Aun recuerdo cuando me viste con mi no atractivo suéter gigantesco, en lugar de burlarte o decir algo tonto, me abrazaste y dijiste "Luces tan adorable". Porqué me enamoraste en un Diciembre que parece fue ayer, otra vez vuelvo a llorar al recordarte, caí muy fácil.


Otra vez viene Diciembre, otra vez vendrá y se irá como siempre, pero esta vez lo haré sin palabras de ti. Sin ti. "Tengo una cita". En el mismo mes que hace meses te confesé mis sentimientos por ti. Tengo un cita, con el mismo chico con el que me dijiste: " No hagas lo que no quisiera que te hagan". Eso fue cuando me amabas, no, mejor dicho cuando yo te amaba y a ti solo te gustaba. Tengo una cita, pero como moriría porque fuera contigo! Diciembre duele tanto. El frío duele tanto, la soledad duele en verdad pero me duele más saber que amar a alguien no te asegura ser amado por la otra persona.


Otra vez Diciembre y los recuerdos me invaden, procuró no buscarte pero término haciéndolo pero ahora tu eres quien me evita. Duele amar y no ser amado. Duele, en verdad duele, gritarle al amor y no ser escuchado.


Soy Maríe Simonie Lafré y me enamoré hace un año, sin embargo en menos de cuatro meses mi persona amada comenzó a romperme el corazón sin piedad. 


Amar también duele.

C2. Primero Sergio después Alion por Hollie

Los modales son la carta de presentación del estatus económico y el nivel de educación que posees. Cuando eres pequeño tus modales y comportamiento ante las amistades de tus padres puede ser sin importancia o todo lo contrario. Mi caso fue este último, donde a diferencia de otros infantes de mi edad yo no podía moverme, hablar y por poco respirar sin autorización. Me sentí durante tantos años como un perro, decorada y vestida con ropas y joyas hermosas pero que solo servía como un medio para exhibir la estabilidad económica de mis padres. En un mundo de opresión, reprimendas, soledad y apariencias cualquier vestigio de calidez puede confundirte y destrozarte. Varías veces me pasó.


Conformé creces los roles de género se vuelven más importantes y el concepto de belleza o atractivo toma relevancia en la vida. Yo lo consideró una estupidez. No soy una mujer hermosa o atractiva a mi parecer, sin embargo muchas veces me lo han dicho. Aduladores y falsos. Principalmente porque soy alta, delgada, de tez morena clara, cabello ondulado y castaño, de personalidad "dulce". Más bien he sido insegura, sumisa, miedosa, dejada y obediente. En una sociedad machista una mujer así es hermosa y una joya. Ironico. Teniendo que vivir situaciones de acoso, abuso y maltrato físico, emocional y psicológico por parte de hombres que intentan aprovecharse. Hay una frase que mi padre siempre repite y dice así: "Lo que le pasa a una mujer es porque ella se lo provocó/buscó". Estúpido pensamiento y percepción.


De ser una persona pase a ser un objeto que observar, presumir, juzgar, herir, un perro y una muñeca que lucir, y de la cual tirar de una correa. Las apariencias y el que dirán agobió durante años mi vida. El cumplir expectativas ajenas, imponerme ser otra persona, negarme y callarme mis gritos de dolor, no fueron momentos agradables. Fui yo siendo otra. La ideal, educada, amable, aplicada, obediente, afeminada, pudorosa y reservada. Su hija amada y aprobada por la sociedad. Fui lo que ellos querían, llorando en las sombras y a solas. Conforme pasaban los años las expectativas se volvieron más altas, y yo era cada vez más suprimida.


Hasta que un día lo conocí, él era amigo del novio de mi mejor amiga, y apenas teníamos 14 años.


Sergio Aloin Daleem Ulsini, ese es su nombre, ese es él.


Que cómo lo conocí. El sistema escolar se encargo de eso. Claro, además de vivir en las cercanías a las escuelas más grandes y antiguas de la zona, sin darnos cuenta, estuvimos cerca del otro desde pequeños. Conocí su nombre por primera vez a la edad de 11 años, coincidimos en salón de clases, pero eramos polos opuestos desde ese entonces. Yo la aplicada, tímida, solitaria y rara chica que no le gustaban los niños a diferencia del resto de sus compañeras; y él, el juguetón, desobediente, de calificaciones promedio, que aprovechaba cualquier oportunidad para no trabajar en clases y jugar. Tan distintos, que eso nos llevo a conocernos, o al menos a mi me hizo conocer su nombre. Por ser como fui la profesora siempre que asistía a alguna junta o llamado a la dirección me pedía que le hiciera una lista de los que no trabajaban, se levantaban de sus asientos y/o solo jugaban. Y su nombre casi nunca falto en cada ocasión, en fin, conocí erroneamente su nombre por boca de otros para anotarlo en una lista "negra". Digo erróneamente porque me dijeron que su nombre era Sergio y su apellido Alion. Grave error, como jugar al teléfono descompuesto. Así que primero lo conocí como Sergio.


Pasaron los años y no volví a saber de él, aún cuando seguimos estudiando en un mismo instituto. Solo cuando teníamos 14 años, fue la primera vez que en verdad nos vimos, cuando el novio de mi mejor amiga llevo a dos de sus amigos hasta la puerta de mi salón. Evidentemente si mi amiga salia yo también lo haría, íbamos a todos lados juntas.


Entonces él me vio, le sonreí levemente por cortesía y me giré en dirección a mi amiga. Tengo que admitir que no le presté atención, era el chico que conocía por nombre y el que todo mundo conocía por su reciente suspensión de la escuela. Otro chico más, otro amigo del novio de mi amiga, otro y no más. Otro que comenzo a frecuentar la entrada de mi salón, sin una razón aparente.


Grande fue mi sorpresa cuando me entere que yo era parte de esa razón. Incluso que no asistía o salía de sus clases para verme, aunque nunca iba solo siempre acompañado por algún amigo, merodeando mis rutas dentro del instituto para casualmente encontarnos, saludarme o detenerme a charlar.


Con el tiempo diversos sucesos ocurrieron: se me declaró y pidió que fuera su novia, lo rechace por temores. Sin embargo el no perdio el tiempo, rechazado por mí a la semana ya tenía una novia: Jade. 


Parecía restregarla en mi cara, sin embargo yo continuaba con mi vida aun cuando sintiera extraño verlos junto. Rara vez hablabamos a través de mensajes, asi me enteré por él que al mes había terminado con Jade, fui dichosa y creí tendría otra oportunidad, cuando a mis espaldas algo grande se ocultaba. Sergio había besado a Elena, mi mejor amiga y novia de su amigo, en una borrachera. La idiotez ya estaba grabada en él.


Su retomada conquista por mi estaba a punto de irse al inodoro, y surgiendo en mi un complejo de inferioridad ante Elena. 

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